Descubre el oasis escondido: Villa Patiño en Itauguá, un refugio natural para aventuras y relax

Descubre Villa Patiño en Itauguá, un retiro natural donde la tranquilidad se combina con aventuras al aire libre. Conoce las comodidades de esta quinta y su proximidad a atracciones como el Cerro Patiño y una cantera para atardeceres inolvidables.

Descubre el oasis escondido: Villa Patiño en Itauguá, un refugio natural para aventuras y relax

A escasos 7 minutos de Itauguá, se encuentra Villa Patiño, un santuario de 642 m2 donde la naturaleza se mezcla con la tranquilidad, ofreciendo a sus visitantes la oportunidad de sumergirse en la serenidad y explorar emocionantes senderos para hacer trekking en compañía de familiares y amigos.

Esta quinta, con su encanto rústico y tradicional, se erige en las inmediaciones del célebre Cerro Patiño en Itauguá, a tan solo 15 minutos de Areguá y 20 minutos de Ypacaraí. Lo que comenzó como un proyecto para acoger a familiares y amigos por parte de la propietaria, Viviana Brítez, rápidamente captó la atención de otros, convirtiéndose en un próspero negocio gracias a su ubicación privilegiada y las comodidades que ofrece.

"Empezamos con 170 seguidores en nuestra página de Instagram, principalmente familiares y amigos. Hoy, contamos con 14,6 mil seguidores y seguimos creciendo", afirma Brítez.

La quinta ofrece un exclusivo servicio de alojamiento, con capacidad para hasta 10 personas durante la noche y hasta 30 personas para pasar el día. Entre las comodidades, se destacan una piscina rodeada de árboles, un quincho con parrilla, y un fogón que en verano es el lugar ideal para disfrutar del tereré y en invierno para calentarse con vino o mate.

Además, cuenta con dos habitaciones climatizadas, una sala comedor, smart TV, wifi y servicio de alarma con monitoreo. "Nos adaptamos a las necesidades de nuestros clientes, recibiendo familias, grupos de amigos, parejas, y también somos pet friendly", agrega Brítez.

El verdadero valor de Villa Patiño radica en su exuberante vegetación y las comodidades personalizadas para cada huésped. Su proximidad al Cerro Patiño ofrece la oportunidad de realizar trekking hasta el mirador, desde donde se puede contemplar el lago Ypacaraí y las plantaciones de frutilla de Areguá. Además, a pocos metros se encuentra una cantera donde se pueden disfrutar los impresionantes atardeceres.

Brítez destaca la constante inversión en el negocio para satisfacer las necesidades en constante cambio de sus clientes. "Escuchamos a nuestros huéspedes para equipar aún más la quinta. Contamos con una pérgola, un fogón y una piscina con borde infinito, entre otras comodidades", asegura.

"Tenemos mucho por ofrecer en el futuro, incluyendo opciones para parejas y eventos nocturnos, ya que el lugar adquiere una magia especial de noche para disfrutar de música en vivo y una buena picada con vino o cerveza", concluye.